¿Qué significan los símbolos en el logotipo de OliOlive?
OliOlive es Un proyecto agroecológico experimental y demostrativo, de rescate y regeneración del olivar tradicional del sur del País Vasco que promueve el Agricultura regenerativa. Conservación y degradación neutral de suelo. Secuestro de carbono. Cosecha de agua. Consumo responsable. Compostaje y economía circular. Influencia cósmica. Producción sin agrotóxicos. Fomento de la biodiversidad. Restauración de hábitat, diversidad genética y conectividad ecológica del paisaje. Conservación de patrimonio. Ecoturismo

EL SUELO, UN RECURSO VITAL EN RIESGO
España pierde más de 1,4 toneladas de suelo fértil por hectárea al año debido a la erosión, mientras que a nivel global se pierden unos 24.000 millones de toneladas anuales. Actualmente, unos 2.000 millones de hectáreas en el mundo presentan algún grado de degradación causada por la actividad humana.
La degradación del suelo provoca pérdida de cosechas, migraciones forzadas, conflictos y especulación sobre la tierra. De hecho, la compra de terrenos agrícolas por parte de inversores se ha multiplicado por diez en los últimos años. El 95% de los alimentos proviene del suelo, por lo que debe considerarse un ecosistema vivo y fundamental para la vida. Sin embargo, el uso de agroquímicos, la destrucción de su cubierta y las malas prácticas agrícolas lo han dejado expuesto y degradado.
Existen tres formas principales de deterioro: desertificación, erosión y pérdida de fertilidad por degradación química. En España, el 74% del territorio es vulnerable a la desertificación, impulsada por el cambio climático y el uso insostenible de los recursos. Para combatirla, el Gobierno ha puesto en marcha una Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación.
Desde nuestro proyecto, promovemos prácticas sostenibles como la restauración del suelo, el aumento de la biodiversidad, el uso eficiente del agua y la energía, el aporte de materia orgánica reciclada y el uso de bioinsumos para mejorar la salud del suelo y controlar plagas de forma natural.


CRISIS HÍDRICA Y SOLUCIONES SOSTENIBLES
El cambio climático está agravando la crisis hídrica y acelerando la desertificación, lo que reduce la producción de alimentos, degrada los suelos, disminuye la resiliencia de los ecosistemas y empeora la calidad del agua. Esto supone una amenaza creciente para una población en aumento.
Es urgente tomar conciencia y aplicar estrategias de adaptación, como el uso responsable del agua y técnicas de cosecha hídrica. El modelo tradicional, basado únicamente en infraestructuras grises, resulta insuficiente ante los nuevos desafíos. Por ello, se promueven Soluciones Basadas en la Naturaleza, como la ancestral técnica de «Siembra y Cosecha del Agua».
Desde nuestro proyecto, adoptamos prácticas como el diseño Keyline, con zanjas de infiltración que capturan el agua de lluvia y la filtran en el suelo. Para conservar la humedad, reducir la evaporación y mejorar la fertilidad, sembramos cubiertas vegetales que, al ser cortadas o pastadas, se transforman en acolchado orgánico que nutre y protege el suelo, además de contribuir al secuestro de carbono.
AGOSISTEMA Y BIODIVERSIDAD COMO ALIADAS DEL CAMPO
Desde la Revolución Verde, el uso intensivo de agroquímicos ha generado graves impactos ambientales, como la pérdida de biodiversidad y de enemigos naturales de plagas. Esto ha deteriorado servicios ecosistémicos esenciales para la salud de los cultivos.
En nuestro proyecto adoptamos una visión holística, entendiendo los cultivos como agroecosistemas que deben integrar infraestructuras ecológicas —como cubiertas vegetales y vegetación adyacente— que provean alimento y refugio para humanos, ganado, fauna auxiliar y microbiota del suelo.
Estas comunidades vegetales favorecen el control biológico natural, especialmente si se diseñan paisajes agrícolas bien conectados y diversos. En cambio, la deforestación, el uso de agroquímicos y la eliminación de vegetación marginal están fragmentando hábitats, reduciendo la conectividad ecológica y degradando el entorno.
Además, las cubiertas vegetales ayudan a secuestrar carbono en el suelo, contribuyendo a la descarbonización y a la restauración ecológica. Todo ello forma parte de un paquete de beneficios que aprovechamos para cultivar de forma más sostenible y resiliente.


INFLUENCIA CÓSMICA EN LA AGRICULTURA
Desde tiempos antiguos, la humanidad ha mirado al cielo en busca de respuestas, reconociendo la influencia de los astros en la vida cotidiana. La relación entre las fases lunares y las mareas, así como la órbita terrestre en los ciclos diarios y estacionales, es bien conocida. Sin embargo, la conexión entre la Tierra y el cosmos va más allá.
El Sol, fuente de energía vital, regula nuestros ritmos y nutre a las plantas. La Luna, cercana y misteriosa, ejerce una fuerza de atracción que afecta no solo a las mareas, sino también al movimiento de la savia en las plantas. Además, las fases lunares y su posición frente a las constelaciones influyen de manera directa en los cultivos y animales. Todos estos aspectos son considerados por la agricultura biodinámica, cuyo calendario aplicamos en nuestro proyecto como herramienta de manejo agrícola en armonía con los ritmos naturales.
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